Alimentación con Leche Materna

Antes es iniciar la alimentación es conveniente comprobar que el niño esté con el pañal seco y limpio. Cuando el niño esté hambriento se encuentra incómodo y lo manifiesta buscando y llorando. Las temperaturas mayores de 26 grados disminuyen el mecanismo de succión, por lo que arroparlo en exceso condiciona comidas cortas y hace que despierte mas frecuentemente.

No olvide lavarse las manos con agua y jabón cada vez que vaya a amamantar. El baño diario o por lo menos el aseo local es suficiente para mantener limpios los pezones. Se debe recomendar a la madre que al terminar de dar de comer al niño aplique un poco de la leche sobre su pezón a fin de lubricarlo, con ello también se evitan procesos infecciosos en el pecho por el efecto protector de la leche materna.

mamaydosbebes.jpg (9153 bytes)Esté tranquila y cómoda mientras amamante, se puede dar el pecho sentada o acostada. En caso de darlo sentada, procure tener la espalda recta y coloque una almohada bajo el niño para que quede más cerca del pezón. Al tomar el niño en sus brazos su cara debe quedar frente al pecho de la madre, el seno debe tocar la mejilla del bebé para que el reflejo de búsqueda se produzca.

Cuando el bebé succiona es importante que tome el pezón y parte de la areola, sostenga su pecho con la mano libre en forma de letra C, es decir, con el pulgar en la parte superior del seno arriba de la areola y los otros cuatro dedos en la cara inferior del seno. Con ello se dirige con mayor facilidad el pezón hacia la boca del niño. El promedio de lactancia es de 20 a 40 a minutos en cada pecho durante las primeras semanas, pero se debe respetar la necesidad individual de cada bebé, unos comen despacio y otros un poco más rápido. Cada vez que amamante vaya alternando los senos, iniciando por el que terminó de dar de mamar en la ocasión anterior. Para cambiar a su bebé al otro seno, con el dedo índice presione con suavidad la comisura labial del niño para romper el vacío que se forma y el niño suelte el pezón sin lastimarla.

Cuando su hijo termine de comer de un seno, levántelo y apóyelo sobre el hombro, dándole palmaditas en la espalda hasta que elimine el aire ingerido. Repita esta maniobra cuando termine del otro seno. Otra manera de favorecer la eliminación del aire es colocar al bebé boca abajo sobre el muslo de la madre y darle unas palmaditas en la espalda.

La alimentación al seno materno debe ser a libre demanda, es decir cada vez que su bebé pida de comer sin horario estricto, en las primeras semanas el bebé desea comer en intervalos cortos, a veces menos de dos horas. Esto es normal cuando se observa de manera transitoria. Al bebé no le hace daño tomar leche materna con mayor frecuencia, al contrario, lo alimenta, lo nutre y favorece la producción de más leche.

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Usted debe saber que:

La leche de la madre es de la mejor calidad.
El tamaño de los senos no tiene nada que ver con la cantidad de leche que se produce.
Si amamanta a su hijo éste va a crecer sano ya que lo protege contra infecciones.
Si inicia la lactancia desde la primera hora después del parto, esto favorecerá que la matriz pronto tome su tamaño normal, disminuya el sangrado y se establezca mas pronto la bajada de la leche.
Con la leche materna el niño quiere comer más seguido porque se digiere más fácilmente. Las evacuaciones de un niño alimentado al seno pueden ser muy variables, tanto en número (una a dos con cada comida o una cada dos días), con un color amarillo o verdoso, sin que esto último implique el que falte alimento o el inicio de un cuadro diarreico, ya que se debe a la presencia de hierro en la leche materna.
La alimentación con leche materna favorece la mayor producción de leche.
La presencia de cólicos en el niño alimentado con leche materna es menos frecuente.
Al dar el pecho estará en mayor contacto con el bebé, lo que le permitirá darle más afecto y atención.
Si tiene que viajar no es necesario cargar con utensilios o leche para alimentarlo.
La presencia de tumores mamarios es menos frecuente en las mujeres que amamantan a sus hijos.
La mujer que amamanta no requiere de dietas especiales para adelgazar y recuperar la figura.
El amamantamiento con frecuencia y regularidad ayuda a espaciar los embarazos.
La leche materna no cuesta, siempre está disponible, a la temperatura ideal, libre de microbios. Es de fácil conservación, por lo que la mujer que trabaja fuera del hogar también puede alimentar a su bebé al seno.

Preparación de los pezones para la lactancia:

Tomar los pezones entre los dedos índice y pulgar y jalarlos y rotarlos varias veces al día durante todos los días. Se puede utilizar lanolina pura.. Estos ejercicios los tornan más suaves y elásticos y evitan la resequedad.
Exponer los senos al aire el mayor tiempo posible diariamente.

Si los pezones están planos o invertidos realizar el siguiente ejercicio durante el embarazo:

Colocar los dedos índices opuestos el uno al otro entre las márgenes de la areola y estirar con suavidad el pezón hacia afuera durante varios minutos dos o tres veces al día.
Se pueden usar copas de succión dentro del sostén de maternidad.
Si los pezones continúan invertidos después del parto se debe continuar con los ejercicios y el uso de copas de succión, usándolas todo el tiempo entre tetadas hasta que los pezones estén formados.

 


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Revisión: 09-09-02
Dr. Guillermo Franco